Ceroalaizquierdapapelconmocosputasdealquilercaminodesalojadocondemasiadafacilidadcaracolesquenosadelantansemillasquenocrecenmordiscosamargosdespedidasinesperadascaídasdesdelomásaltoyvueltaasoñaryainventaryacreeryaestamparsecochesinrumbociudadperdidapelículasamericanasamorconfechadecaducidadcromosomasdesordenadosganasdemásodemenosodetodoodenada.
Esteesunlugarpúblico,peropuedodecirtodaslastonteríasquemevenganenganaporquesólomeleoyo.
Perturbaciones oníricas
28 de mayo de 2012
23 de mayo de 2012
7.
Devoraeltiemposinaliento,
pero no pasa.
Se asusta y tiene miedo.
Se para.
Y al girar la esquina,
allí sigue,
con su chaqueta azul, a conjunto con sus ojos, y con su alma;
respirando sin permiso
los besos de dos adolescentes
que ni siquiera se conocen.
Simples desconocidos
comoellayeldestino.
pero no pasa.
Se asusta y tiene miedo.
Se para.
Y al girar la esquina,
allí sigue,
con su chaqueta azul, a conjunto con sus ojos, y con su alma;
respirando sin permiso
los besos de dos adolescentes
que ni siquiera se conocen.
Simples desconocidos
comoellayeldestino.
20 de marzo de 2012
26 de febrero de 2012
5.
Hace sol. Y calor. Los niños juegan. Los padres beben. Y comen. Y fuman.
Las nubes duermen. Y los jóvenes. Y los coches.
El cielo es azul. Y los pájaros. Y sus sábanas.
Extraño para ser el último domingo del mes.
Las nubes duermen. Y los jóvenes. Y los coches.
El cielo es azul. Y los pájaros. Y sus sábanas.
Extraño para ser el último domingo del mes.
22 de febrero de 2012
20 de febrero de 2012
19 de febrero de 2012
1.
Oníricamente hablando
como quien lame los ojos
de un unicornio cansado,
o pinta los días
con palabras sin sentido
y melodías escondidas
en el humo de los coches,
creyendo en causalidades
que un día tuvieron sentido
en un ayer que tiembla.
Solo.
Perdiéndose en una ciudad
en la que el tú ya no existe,
y el yo ha caducado.
como quien lame los ojos
de un unicornio cansado,
o pinta los días
con palabras sin sentido
y melodías escondidas
en el humo de los coches,
creyendo en causalidades
que un día tuvieron sentido
en un ayer que tiembla.
Solo.
Perdiéndose en una ciudad
en la que el tú ya no existe,
y el yo ha caducado.
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